En El Salvador vivir es caro: según datos del Centro para la Defensa del Consumidor (CDC) de abril a octubre el precio de la libra del frijol incrementó en 140%, en algunos mercados del país el valor de la libra de frijol sigue a $1.25 o más. La medida del Gobierno de vender la libra de frijol a $0.75, en siete puntos de distribución, es buena pero, limitada pues no cubre todo el país y no es permanente.
Por otro lado la canasta básica alimentaria aumentó su precio en casi $10 dólares, para el caso en enero, el valor de la canasta en el área urbana era de $166.05 y en septiembre esta costaba los $175.30.
En la zona rural la situación es parecida. Al principio de este 2010 la canasta básica en el campo valía los $114.79; y en septiembre su precio era de $124.53.
En la zona rural la situación es parecida. Al principio de este 2010 la canasta básica en el campo valía los $114.79; y en septiembre su precio era de $124.53.
Las familias ante el alto costo de la vida viven en una fuerte tensión emocional pues el hecho de que suban constantemente los precios de los productos de primera necesidad genera irritabilidad en los padres de familia y un sentimiento de impotencia que se convierte a veces en violencia doméstica, ante el sentimiento de incapacidad para hacerle frente a las presiones de los hijos por necesidades insatisfechas
Realmente pone los nervios de punta, el enfrentar todos los días, los aumentos de los precios, el saber que se va a tener que pagar más, por igual o menor cantidad y calidad de alimentos, que el precio de las medicinas no baja, y que se anuncian aumentos en los precios de la gasolina y otros productos que no pueden eliminarse del consumo diario.
Es cierto que en la familia se toman medidas, en el desayuno o en la cena los que se come es menos y por otro lado se suprimen los gastos para diversiones de los fines de semana y en el mejor de los casos la diversión se reduce a quedarse viendo televisión en la casa. Las madres de familia empiezan a rogar que no surjan imprevistos que empeoren la situación como el hecho de que alguien se enferme o se quede sin empleo.
Y ahora qué… En algunas colonias las personas tratan de dar respuesta a sus necesidades primarias por vías lícitas, por lo que aumenta el sector informal, en las calles aumentan las ventas de comida. Pero también otros se deciden por la delincuencia, la prostitución, la venta de drogas y la extorsión al que se incorporan jóvenes y adultos, mujeres y niños, no se puede negar que son formas de compensación económica que ya han ganando mucho espacio.
Todos tenemos derecho a una alimentación adecuada y el gobierno tiene la obligación de respetar, proteger y garantizar el derecho universal a la alimentación, por medio de acciones y medidas concretas que protejan, en particular, a los grupos sociales vulnerables, y propicien los medios necesarios para que ellos puedan alimentarse.
Es necesario ya dirigir acciones para enfrentar el problema de la inseguridad alimentaria, urge que el presidente de la republica, en consulta con las organizaciones de la sociedad civil se reúnan y formulen una estrategia para dar respuesta integral al problema del costo de la vida y la carestía de los frijoles.
Hay que iniciar el proceso de formulación y consulta de una Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional ahora. Darle prioridad del tema, el Presidente debe dar indicaciones a los Ministros de Agricultura, y Economía, para elaborar una Propuesta de ley de Soberanía y Seguridad Alimentaria. Y también los ministros deberían elaborar un Plan de Acción Inmediato, identificando las medidas y los recursos indispensables para lograr un aumento sustancial de la producción agrícola, y garantizar a largo plazo el derecho a una alimentación adecuada.
No hay excusas hay que asegurar que las personas tengan capacidad de tener acceso físico y económico a suficientes alimentos para satisfacer sus necesidades a fin de llevar una vida activa y sana.






